Siento esa pesadez en mi cabeza, ya me pesan las ideas, y no hago mas que bailar al ritmo del sonido de mi teclado, impregnando de palabras cada espacio en mi máquina mental, es tarde y sigo aquí.
Torpe, necia e insulsa, vestida con mi traje de ilusiones camino hacia el despertar de mi conciencia cada vez más cansada pero sutilmente brillante.
Y es precisamente en la linea de lo sutil con lo real, que yo cuestiono ¿Locura por necedad? ¿Necedad por locura? Independientemente de ello, tu necedad se traduce en ilusiones y esas a su vez, se traducen en papel y tinta, aunque sea ciberneticos. Ponte el traje de ilusiones cuanto gustes, y desgasta la conciencia escribiendo, que talento te sobra. Saludos.
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