Sigo enredado en el fantasma de tu nombre Haciéndome bajo tu falda
Meciéndome en tus cabellos rebeldes que me azotan cual látigos
Perdido en el bossa nova que emanan tus labios Dulce delirio de tortura
Mujer infinita, anda y dime
Sé que tienes la respuesta enterrada por asteroides que acabaron con las civilizaciones que habitaban en tus senos Ahora es un desierto en el cual sigo vagando cual viajero eterno sin deseos de encontrarse

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