lunes, 26 de marzo de 2012

Casualidades o Causalidades

No sé por qué a la gente le gusto si nunca fui tan amigable.

Solía sentarme en los lugares de atrás en la escuela, y no hablaba mas que para pedir un borrador o sacapuntas. Como en mi escuela había solamente niñas, me gustaban varias... pero nunca les dije, ni mucho menos traté de hacer algo para que lo supieran, al contrario, las molestaba. Les metía piedritas en el uniforme, les aventaba papelitos, etc, lo mejor es que nunca sospechaban de mi porque yo era "seria".

Cuando entré a la secundaria fui un caos. Le sacaba la vuelta a las niñas, me aburrían tanto sus conversaciones sobre novios, maquillaje, vestidos  y no se que cosas mas, entonces yo me juntaba con niños... si no platicaban de algo interesante por lo menos eran tontos y me hacían reír con sus estupideces. Mi mamá me decía "Hija, ¿porque no vas a y platicas con las hijas de mis amigas?" y yo contestaba "son fresas, platican de cosas huecas como que labial se van a poner mañana y si fulanita se compro no se que bolsa  y quien sabe cuantos pares de zapatos, para colmo son hipócritas" lo que hacía que mi mamá se enojara conmigo. Y ahí me tienes, siempre en un rincón en las reuniones, fiestas, posadas y "socialitos" de mis papás.
Conocí a uno de mis mejores amigos.

Después entré a la prepa donde conocí mucha gente, todo mundo sabía de mi, pero yo no sabía de nadie.
Me conocían por radical, por ser la única niña que iba a las marchas y tocadas, que organizaba mitins en contra del aumento de las cuotas, y por defensora de los animales.
Ahí conocí al resto de mis mejores amigos que resultaron conocer al primero que menciono arriba (¿casualidad o destino?)

Hoy me da gusto saber que a pesar de los años, sigamos creciendo como una familia.







Mis niños arco iris...

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