lunes, 26 de marzo de 2012

Nada es tan fácil.

Íbamos forjando sueños esmeralda, yo estaba perdida, tu también.
Encontramos nuestras formas y nos moldeamos.
De pronto te vi corriendo, parece que huyes pero no puedes, te hice feliz pero olvidé hacerte libre.
Tu me hiciste libre, pero olvidaste hacerme feliz.
Una flor marchita nacía sobre mi cabeza mientras tu estabas mas preocupado por encontrarte que por encontrarnos. "No se cómo funcionas aún", te dije.
Agarré mis maletas y empaqué mis sueños, retando al destino me fui.
Entonces tu me buscaste, con tus manos cortadas por un montón de espinas.
Somos como balas de cañón.
Nada es tan fácil.



No hay comentarios:

Publicar un comentario