Subo al vagón del metro, volteo y ahi esta ella, me mira, la miro.
Siento la conexion, la conosco, incluso creo saber cual es su nombre, pero no lo recuerdo, la miro, y siento que necesito hablarle, me quedo mirandola otro rato mas, la conosco y no se nada de ella, ni como se llama, ni donde vive, ni de donde viene, ni hacia donde va.
¿Es posible que la haya conocido en vidas pasadas? ¿Acaso ya viví esto? ¿Porque me es tan familiar?. Miles de preguntas abordan mi cabeza mientras despistadamente la vuelvo ver, detalladamente, en unos segundos, y aparto la mirada.
Entonces miro por la ventana y todo pasa como en cámara lenta, escucho cada sonido tan claramente, siento como late mi corazón, incluso lo escucho, tengo calor y siento como si tuviera una esfera alrededor de mi cabeza, siento que mis pupilas se contraen cada vez que la luz se dirige a mi cara, y esa pesadez en mi cuerpo.
Me quedo mirando sin punto fijo.
El trayecto de una estación a otra se me hace eterno.
Un ruido me saca de trance. La puerta se abre y escucho miles de sirenas, de patrullas o ambulancias, la verdad no se de que eran pero toda la gente estaba mirando hacia abajo, todos querían saber que pasaba, yo escuchaba como si estuvieran en frente mío, taladrandome los oidos.
Ella se para, cruza la puerta, se vá, así como así, se va.
Te conozco y aún no sé nada de ti.
Regresa. Te necesito.

No hay comentarios:
Publicar un comentario